En estos días alguien muy cercano me habló de la soledad y sus palabras me reflejaron como un espejo. Me describió la sensación de haberla tenido toda la vida pisándonos los talones,doblando las mismas esquinas apenas un instante después. Hasta ahora la hemos burlado pero su aliento helado ya acaricia nuestra nuca. Cree que por fin le ha dado alcance. ¿Qué hacer ahora?

No le tengas miedo, déjala hacer. Sentirás que es tu sombra, odiarás sus pasos metálicos por el pasillo, sus insípidos desayunos. Cuando abras la puerta de casa hará frío y habrá sido ella, que ha apagado todas las estufas, que ha tapado con sus manos cualquier atisbo de luz solar y ahora te sonríe, desafiante, desde el sofá.
Pero llegará un día -créeme, ha de llegar- en el que la vida gire sobre su gozne una vez más y un vendaval sacuda tu casa. Y esa ráfaga de aire fresco la lanzará por los aires, lejos al fin de tu pecho, seguida de su séquito de ladrillos, flores y perfumes mortecinos. Abrirás las ventanas de par en par y te sentirás extraña y ligera. No habrá cometa en el cielo que se compare a tu alma. Habrás cruzado el desierto. Y no visitará nunca más tus pesadillas aunque siempre forme parte de ti...
Muy bello.
ResponderEliminarY gran elección. "The Wall", con todos su excesos, es para mí una de las películas que mejor ha sabido retratar la soledad.
Saludos.
¡Qué forma más bella de explicar la soledad!
ResponderEliminarDeseo que su casa se pose sobre un arcoiris y otra vida comience...
Xibeliuss, la imagen de ese hombre rodeado de un muro infranqueable es también para mí un retrato brutal de la soledad y la incomunicación. Me alegra que sigas caminando por estos campos de trigo...
ResponderEliminarMónica, no hay luz sin oscuridad y la soledad también posee una enigmática belleza. Seguro que otra vida está siempre a punto de comenzar
Qué gusto pasearse por tus palabras, alicia, yo me cuelo aquí un ratito a estar, simplemente.
ResponderEliminarUn beso soleado.
Lene, qué bueno que te cueles en este bosque de palabras. Tus huellas van dejando entre las hojas un rastro de color... Un abrazo cálido como esta cabaña en el árbol
ResponderEliminarEres una maga de las palabras no hay duda.
ResponderEliminarY sin embargo hace tiempo que no me dejo arrastrar por flores que devoren mi alegría, por ello te animo a coger la varita mágica y hacer desaparecer la oscuridad.
nicacanica.es
No hay luz sin sombra y ambos paisajes son bellos a su manera. Lo importante es no quedarse en una sola orilla para siempre. Un beso de otoño y gracias por pasear por este camino serpenteante
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