2 mar. 2010

Oficios de paciencia

Ahora que la marea ha engullido casi todo es un buen momento para recapitular. Amontono sobre la arena los restos del naufragio y deseo rehacer las naves, regresar al mar, pintar de nuevo el mascarón de proa. Quienes me conocen me aconsejan practicar la virtud de la que siempre he carecido: paciencia

Paciencia: Calidad del que sabe esperar con calma una cosa que tarda o sufrir la duración de un trabajo.
Así que me dispongo a cultivar esa semilla que respira con sorda lentitud bajo la tierra sin ansiar cielos ni lluvias. Para ello me entrego a oficios de paciencia.
Amaso mi propio pan cada domingo, volviendo una vez tras otra sobre el trigo, sintiendo entre mis dedos el pulso de la tierra;separo con delicada constancia legumbres buenas y malas; dedico un tiempo cada día a observar desde el balcón la procesión de nuestras vidas; desmonto y vuelvo a montar relojes, tratando de comprender los engranajes de ese tiempo que huye por los sumideros; leo un bello relato de Cortázar en el que lo que pasa es que no pasa nada; paseo errando el rumbo a cada instante: en cuanto me dirijo a un punto concreto quiebro el paso; estudio lenguas dormidas que no muertas; practico durante horas las notas de agua de una "gymnopedie" en el xilófono; escucho el vuelo de un insecto a punto de morir de frío; trato de imaginarme sentada en una playa hundiendo los ojos en el mar...y no lanzo esta vez una botella con mensaje. Finalmente me entrego a la disciplina luminosa de los faros. Cada uno tiene su código y he decidido que el mío constará de dos parpadeos.
Larga es la noche y anguloso el dibujo de la costa. Si dos haces de luz acarician vuestro camino no dudéis en acercaros. Un faro no es otra cosa que una esperanza en alerta.

30 comentarios:

  1. El Desbrozador de Fantasía2 de marzo de 2010, 10:06

    La primera reflexión que me surge, así, de sopetón, tras leerte, es que probablemente sobrevaloremos la paciencia... yo la cambiaría por un "saber estar", sin esperar nada, tranquilamente, en paz pero también en alerta, no vaya a ser que dejemos escapar la oportunidad de que un faro nos guíe y, si queremos, pisar tierra.

    ResponderEliminar
  2. Aunque la mar esté en calma no apagues tu faro, quizá haya algún náufrago luchando por encontrar tierra firme. O puede que alguien que nunca se hizo a la mar esté buscando luz.
    Date un baño de paciencia, aunque sea en la orilla, poco a poco le perderás el miedo a avanzar, a que te cubra más el agua porque verás la arena y los peces y las algas.Esto es nuevo. Te gusta buscar así que encontrarás muchos mundos más.
    Feliz paseo a nado.

    ResponderEliminar
  3. Esto es hermoso:

    Finalmente me entrego a la disciplina luminosa de los faros. Cada uno tiene su código y he decidido que el mío constará de dos parpadeos...

    Me sacudió.

    Estar lejos del mar me enferma de nostalgia.

    Si tuviera los guiños de luz más cerca, estaría mejor.

    ResponderEliminar
  4. Me apunto al comentarios del desbrozador: saber estar y estar alerta sin aguardar.
    Preciosas imágenes.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Una verdadera delicia.
    Sentí los parapadeos, me acerqué, mis pisadas eran lentas y tenues. Al final del sendero brillaba la fiel luz del faro.
    Me he quedado, gracias.

    ResponderEliminar
  6. El mar en mí entra como un recapitulador del tiempo.
    Lo observo cómo en calma parece languidecer...
    Pero a él me remito si las grandes olas me abrazan con el sólo propósito de su sal.
    Alternancia de espera y fuerza.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  7. Encontrar un tiempo y un momento para mirar en derredor y dentro de uno mismo.

    Las prisas...

    bellas palabras, alicia

    ResponderEliminar
  8. Desbrozador, "saber estar sin esperar nada pero en alerta". Tomo nota... Este es un aprendizaje arduo! Es posible no esperar sin que nuestros sentidos se adormezcan?

    Silvia, nadar siempre ha sido mi asignatura pendiente pero si encuentras un mar de paciencia avísame y me lanzaré sin dudarlo. El faro, por supuesto, permanecerá encendido. Guiñando su ojo de cíclope una y otra vez

    Lena, tal vez algún faro guíe a los de tierra adentro hacia el mar añorado... Busca alguna colina y otea el horizonte en busca del haz de luz. Un abrazo inmenso como el océano

    Xibeliuss, gracias! Tú siempre encuentras mis señales.. Besos casi de primavera

    Virgi, los faros son hipnóticos, algunos parecen de otro mundo. En Menorca existe uno, el de Favarix, que parece solo existir en la imaginación. El faro que te ha traído a este trigal es tal y como tú desees dibujarlo.

    Tinta, espera y fuerza, dos pesas en la balanza. Difícil conseguir el equilibrio sobre estas aguas. Difícil pero en ello estamos los funambulistas

    Mª Antonia, las prisas... echémoslas fuera! Tengo ganas de tiempo para amasar, moler y pasear sin pensar en el minutero. Un abrazo

    ResponderEliminar
  9. Eres un faro hipnótico que aunque no lo sepa tiene la habilidad de los escarabajos para andar por la arena.

    ResponderEliminar
  10. De un tiempo a esta parte mis parpadeos son tristes,recordada Alicia,y la paciencia,hace ya mucho tiempo que se la comio mi cansancio,pero aun busco ese faro que ensordezca mi miedo,mi hastio,mi huerfanismo de ser y estar.Perdona mis faltas,ya sabes que nuna fui una buena estidiantes...

    ResponderEliminar
  11. El ansia me ha traicionado en ser estudiante.

    ResponderEliminar
  12. Leer y releer con delicada paciencia su texto e iluminar las posibilidades de contagio puede ser un síntoma. O una casualidad.
    Cierto es que Andalucía ronda luz entre los libros que hallo en frente de donde leo. Los libros, dende duendes hay escarbando para traernos palabras y sosegarnos. Hay un poema de Ella, andaluza, donde 'La tregua' toma el título de una serie que concluye en el 'Cenit'.
    Dice así 'La tregua'

    El mes del desconcierto finaliza.
    Octubre. Bajo el sol, una mujer
    desnuda se adormece. El aire riza
    el fulgor de su pelo y el placer

    se dibuja en su boca. Un mar enfrente
    arrastra hasta la orilla pardos restos
    de días sometidos a la ardiente
    marea del verano. Cuando éstos

    desplieguen sus mensajes en la arena,
    los leerá. Ahora sonríe. Es
    como si respirara luz, ajena
    a los naufragios y al pasado, es

    como si nada hubiera sucedido,
    como si la indolencia fuera olvido.


    Sentir dos parpadeos es como respirar luz (ésto ya no forma parte del poema, no estamos en Noviembre tras Octubre, es Marzo y su hábil solicitud la que va ya iluminando el canto de los pájaros).

    Abrazos, Horacio.

    ResponderEliminar
  13. ¿Qué pensamientos te han llevado a desear paciencia? Para mí la paciencia es el aquí y ahora, trato de recordarlo y así frenar mi paso, siempre tan rápido.
    El haz de luz del faro barre la superficie del mar ahora sí, ahora no. Mientras no ilumina, no hay que sentir miedo, ni impaciencia, volverá y mostrará de nuevo el camino a seguir.

    ResponderEliminar
  14. ayyy paciencia cuánta deberíamos tener y cuántas veces... mi madre siempre me lo recuerda "ten paciencia nena, así las cosas te saldrán bien". Estaré atenta a tu luz y me acercaré a tu faro siempre tan acogedor, besos con guiños

    ResponderEliminar
  15. Mónica, todos los faros son hipnóticos. Algo así como el canto de las sirenas que atrae a los marineros... La huella de los escarabajos es apenas perceptible pero hermosa. Forma parte del desierto como migas en el camino. Un abrazo luminoso

    Carmen, cuánto me alegra que hayas dejado una huella en este trigal! Todos nos apagamos con los años. Qué tiene la vida que desgasta, que aplaca el brillo de las cosas..? Tras la última batalla me he propuesto que este no es el final sino el principio del viaje. Así que ahora faro, paciencia, prácticas de entusiasmo. El mapa está en blanco, hay que empezar de nuevo. Como entonces, recuerdas? Cuando todo estaba por hacer y llovía casi todos los días. Un abrazo grande e invisible a la espera de otro real en nuestra tierra

    Horacio, siempre llegas con un poema en los bolsillos que dejas temblando como un pájaro perdido sobre la mesa. Y siempre tus aves son hermosas. No estrenamos noviembre sino marzo. El mes en el que regresan los pájaros y la nieve cede. La primavera siempre es una incógnita. ¿Qué brotará esta vez dentro de mí? ¿Alguna semilla extraña mecida por el viento?


    Mlle Miracle, el aquí y el ahora... qué fácil y qué difícil! Uno de mis retos es conseguir ceñirme al presente, atrapar ese instante que vuela apenas somos conscientes de él. Aquí y ahora nos leemos, nos reconocemos, nos convertimos en pasado. Me agarraré fuerte a la aguja de los segundos!

    Covi, las madres siempre aconsejan paciencia. La mía también tenía su frase para esto: "la paciencia es la madre de la ciencia". Ahora toca aprender la lección. Pero sin dejar de emitir señales al infinito. Besines desde el faro

    ResponderEliminar
  16. A ver, Alicia, creo que con mi impaciencia acabaría de una pedrada con el faro si no me hiciese dos haces de luces. Ahora te propongo elegir entre algunas de las luces que emiten los faros. ¿Te decides por alguna? ¿desechas todas? ¿alguna propuesta distinta?

    A)Ocultaciones sobre luz de color alternativo:
    se muestran largos destellos de color alternativo cambiando durante breves ocultaciones.

    B)Centellante ultrarápida:
    los detellos (centelleos) se van sucediendo a una frecuencia de 160 destellos por minuto o más.

    C)Fija:
    luz que se presenta de manera constante y uniforme.

    D)De ocultaciones aisladas:
    las ocultaciones se van sucediendo de manera regular durante el periodo.

    E)Destellos alternando el color de la luz:
    destello blanco y destello rojo dentro del periodo.

    Todo ésto confiando en que llegue suficiente corriente al faro.

    Besos.

    ResponderEliminar
  17. en una cosa tienes razón: la marea ha engullido casi todo

    envidiables y sabios ejercicios los tuyos...
    un abrazo

    ResponderEliminar
  18. Es muy reconfortante encontrarse con esos dos parpadeos que nos avisan de que la tierra firme está muy cerca, después de haber vagado largo tiempo por un mar de paciencia y esperanza.
    Disfruta de todos esos oficios, son tan imprescindibles...
    Un abrazo, Alicia.

    ResponderEliminar
  19. cada uno tiene su propio código y sus velas también y ...que bonito Alicia.
    un besín muy fuerte

    ResponderEliminar
  20. http://www.goear.com/listen/87a04d4/el-reloj.-bambino

    Éste es el enlace que dejé en el comentario anterior. Se trata de la canción 'El reloj' de Bambino.

    ResponderEliminar
  21. Ventana, que sabiduría sobre el mundo de los faros! Después de leer reposadamente las opciones creo que me quedo con esta:
    "A)Ocultaciones sobre luz de color alternativo:
    se muestran largos destellos de color alternativo cambiando durante breves ocultaciones"
    Nunca he visto un faro de estas características pero me seduce pensar que cada color tiene un sentido, es una especie de grito rojo de alerta, de susurro azul de duermevela.
    Confiemos en que la corriente llegue al faro y que la impaciencia de los paseantes no acabe en pedrada!Gracias por los haces y la sonrisa

    Nuria, gracias! Hay tanto que hacer que a veces es difícil saber cuál es el punto de partida (desenredar ovillos más grandes que el mundo no es tarea fácil)

    Gala, también para los faros es reconfortante saber que su luz alcanza a otras miradas. Romper el mutismo de la noche, tejer redes al fin y al cabo. Un gran abrazo desde este islote

    Momo, yo ya te he revelado el mío. Recuerda: dos haces de luz. Ahí estaré. Besines del norte a ti también

    ResponderEliminar
  22. Paciencia !!!! A mí me lo vas a contar !!!!!! (sonrío). Si en tu anterior post la polisemia de "sublime" se reflejaba en ti, ahora soy quién reivindica el papel de dechado (desechado dechado siempre en mi caso...) de todas las variantes admitidas del concepto de paciente... Soy, sin lugar a dudas, el paciente-paciente... Ese "patiens/pati" que nos dejaron esos locos romanos que ha quedado entre nosotros como padecer y sufrir...Qué curioso, porque me llama la atención que en la idea de "pasión" ("patior" de la Roma-ae) también hay hilos que se entrelazan etimológicamente con paciencia...Aunque en mi caso me resisto a ser un apasionado paciente paciente...

    Eso sí, pasión en sentido de "afición vehemente por algo" sí que tengo, al igual que tú, por los faros...Esa soledad desafiando a Neptuno, su inquietante quietud o, cómo no, ese compromiso hercúleo en su misión incluso en las peores días de Poseidón, como cuando en Cabo Fisterra la bruma, el viento y la fuerza del mar se alían para exigir tributo a los marineros y, a tal fin, logran esconder la luz del faro. Pero el faro no se amilana y es en ese momento de la batalla cuando lanza con descomunal estruendo el sonido de una bocina que a cualquiera le paralizaría el alma...menos a los marineros que, desde ese instante, vuelven a navegar con esperanza (incluso con sus ojos cerrados) porque el faro les empuja y les lleva lejos de los pérfidos acantilados que, agazapados, han de asumir su derrota. Esperanza en alerta siempre...Parece un slogan para alguien que yo me sé (jaja...) Pero, tienes razón Alicia, así es el querido faro. César

    ResponderEliminar
  23. Tempero, "el tiempo no pasa que pasan los hombres". Cortázar se reía de su misma humanidad teorizando sobre los actos más cotidianos. De ahí sus instrucciones para llorar, subir escaleras, dar cuerda a un reloj... Quizá mis oficios de paciencia van un poco por ahí, por la sonrisa y el enredar ese tiempo que en realidad es estático, mudo. Somos nosotros los que no detenemos nuestro caminar, como decía Bambino. Un abrazo grande después de mi ausencia

    César, hombre paciente aunque siempre atento al devenir de las cosas... me encantan tus juegos de palabras! El faro sabe lo que esconde a sus pies: la muerte segura para los marineros así que señala con su ojo de cíclope el peligro que se acerca y empuja mar adentro con su bocina el barco al pairo. En esta entrada se nos ha mezclado la paciencia con los faros, el esperar y el emitir señales. Hay que afinar la calma y aprender a interpretar los parpadeos luminosos. Oficios de luz, podríamos decir.
    Un abrazo grande desde los acantilados

    ResponderEliminar
  24. Me regalaron el otro día un libro.Es el primero de "autoayuda" que leo en la vida. Allí explica, entre otras cosas, el método de parar el pensamiento que nos hace daño.

    Para una persona impaciente como yo, que teme el oleaje fuerte, pero que no es capaz de aguardar que llegue la calma (salvo en el mar, cuando con el corazón desbocado como el de un conejillo atrapado, y con el miedo bombeando, floto esperando que cese el oleaje traicionero para salir a la orilla), indicarle que debe parar el pensamiento, la retahíla de pensamientos, es la tarea más dura que podrían pedirle. Pero he descubierto que funciona.

    Sería algo así como tus prácticas con los oficios. Como romper de repente el tic-tac del reloj o soltar la cuerda que se empieza a tensar, con la sola intuición de que ocurrirá.

    Leo al Desbrozador y a Xibeliuss... me pregunto cuál es la fórmula para "no esperar". Creo que es la tarea que más me está costando asimilar. A ratos, esas horas que me he quedado adormecida (como los temores que comentas), sí, lo he conseguido. Pero basta un viento traicionero o juguetón, y me vuelve a despertar del acomodo...

    Entonces la lucha vuelve entre pelear por lo que deseo y ese, simplemente (?), saber estar.

    Lo que, hasta ahora, nada ha conseguido apagar del todo es mi faro, y mantener los ojos siempre atentos a cualquier luz. La tuya me llegó así, un destello dorado al atardecer, antes de ponerse el sol y confundiéndose con él. En tu isla sin mar estás lanzando dos señales intermitentes, sin botellas y sin mensajes esta vez(¿no es ese un gesto de autocontrol?). Yo los he visto y respondo con ese lenguaje particular...

    Recuerdo que un día cerré mi anterior blog con esta canción:
    http://www.youtube.com/watch?v=dgh38jTsyMQ&feature=related

    Te dejo un abrazo salado de mar hoy en calma, y sigo practicando.

    ResponderEliminar
  25. Francisco, gracias... todo y nada a veces se confunden.

    Adormidera, mantén el faro encendido. Las buenas nuevas llegarán como polillas atraídas por la luz... Seguro.

    ResponderEliminar
  26. Alicia, ¿De quién la escultura de la primera foto? Gracias

    ResponderEliminar
  27. Anónimo, la autora se llama Fanny Galera. Sus obras son una maravilla: seres diminutos unidos por el hilo de cobre de una frase, solitarios a veces, recogidos sobre su esperanza... Te la recomiendo, seguro que te gustará. Abrazos

    ResponderEliminar
  28. Paciencia... el arte de la paz. Y qué mejor sitio para ejercitarlo que a recaudo de un faro, a la vera de Favaritx...

    ResponderEliminar