En un improvisado barquito de papel me hago a la mar por un tiempo. Navego hacia el norte sin más guía que la estrella Polar y el canto de alguna sirena. ¿Quién regresará de este viaje vistiendo mi piel?
Luna de agosto.
Hasta el portón irrumpe
la marejada.
(Basho)
Un abrazo sin brújula para todos. ¡Hasta pronto!
La poesía de bolsillo es un gran invento para este tipo de viajes: ayuda a sobrevivir en los naufragios, ya sabes... =)
ResponderEliminarMis sentidos y yo esperaremos en tierra tu regreso cargado de historias maravillosas que quedan por contar. Te deseo todo lo mejor.
Bon voyage !
que disfrutes mucho tu viaje alicia! si navegas hacia el norte seguro que buena tierrina te espera :) un besín muy fuerte te esperamos de vuelta con tu manera bella de contar
ResponderEliminar¡Qué alegría ver que el monstruíto de la mermelada se ha hecho marinero!
ResponderEliminarPasadlo fenomenal allí donde os lleve la barquita.
Te mando un beso que refulge.
;)
Feliz regreso, Alicia. Que los mares del norte te guíen, te refresquen la piel reseca por el cemento y la brisa cercana del mar te inunde los poros de salitre para que, tierra adentro, puedas olerla y sentirte en casa cada vez que la nostalgia te apure.
ResponderEliminarBesos espumador de mar para ti.
Perdón, se me ha colado una "r" en vez de una "s" en "espumador".
ResponderEliminarGala, menos mal que tenemos bolsillos para llevarnos de viaje lo imprescindible! En este caso un poema será suficiente para la travesía. ¿llegaré muy lejos en este navío?
ResponderEliminarBesos y viento del norte (cálido viento del norte)
Covi, siempre es un placer volver a casa y si ademas brilla el sol en la tierrina mejor que mejor. Hoy me espera el mar... y mis prácticas de sirena!
Besines
Lene, el monstruito y yo nos hemos hecho a la mar y aprovecho que recalamos en buen puerto -la casa de los amigos siempre lo es- para mandar este mensaje en una botella. Ya te contaremos a la vuelta qué paisajes hemos descubierto... (no sé si agotará mis reservas de mermelada!! espero poder engañarle con alguna golosina) Besos azules de su parte y voladores de la mía
Mafalda, siempre hay que guardarse un poco de mar para después, por si hace falta. Ahora estoy llenándome de sal y tesoros... Qué delicada la caricia del océano!
Besos y salitre
¡Felices vacaciones!
ResponderEliminarCon ese compañero de viaje seguro que recorres mares turquesa, echas el ancha las noches de luna llena al lado de W.W. Greenglass y atracas en puertos secretos...
¿Qué tesoros traerás?
¿Quién regresará de este viaje vistiendo mi piel?
ResponderEliminarSiempre, al menos para mí, esa es la oportuna y jugosa pregunta de quien se identifique viajero.
Los viajes son para disfrutar, pero, sobre todo, deben afectar (sobre todo en su sexta acepción RAE- Producir alteración o mudanza en algo.) ya que, si no, habrá sido un viaje superficial.
Buen rumbo.
Espero que estés llenando tu mochila de agradables experiencias, de esas que no pesan. Seguro que nos lo contarás a tu vuelta.
ResponderEliminarMe pregunto si habrás nadado en el mar de lo esencial, de lo imprescindible, si te habrás dejado llevar por las olas.
Besos flotantes.
Disfruta.
ResponderEliminarEse barquito se ve muy tierno, cuídate!
Besos,tesoro.
Te deseo hermosas sensaciones e imágenes. Un abrazo.
ResponderEliminarCurioso es lo que reza el costado del barco de papel:
ResponderEliminar'Rumbo total a la desconexión'.
¿Casual que al haber hecho el barco haya coincidido la frase en tal lugar?
Feliz rumbo, Alicia.
Mónica, traigo los bolsillos llenos de tesoros diminutos: mares turquesa, versos de Federico bajo la luna llena, vinos y oraciones. A ver si despertamos a Greenglass de su letargo este otoño! Besos inmensos
ResponderEliminarTinta, en ese caso regreso tras mi "mudanza" particular de piel y sensaciones. Escucho el sonido de mis pasos y presiento que ya no son los mismos, tengo las suelas manchadas de otros barros, de otras voces. Un abrazo de bienvenida de esta desconocida :o)
Silvia, he nadado en mares helados, cálidos y pedregosos. Y en todos ellos flotaba mi ánimo como un pez jugando a la muerte. Regreso, sirena urbana, al juego de todos los días. Te espero junto a este muelle
Virgi, este barco de papel ha sido como las cuatro espinas de la rosa de El Principito: débiles solo en apariencia. Un beso y una flor
Delikat, gracias por el deseo... el verano ha sido un soplo de libertad. Besos y velas
Ventana, ya sabes que más que casualidades creo en las causalidades ;o) Abrazos recién nacidos