22 nov. 2010

A las cinco en el café Barbieri

Bebo en un café
al fondo de las horas olvidadas
vasos de vino ardiente
y estrellas fermentadas

(Vicente Huidobro)
Esta semana. A las cinco de la tarde. En la mesa del fondo, una vez pasado de largo el reloj que detuvo su corazón a las tres y cinco, junto a los espejos. No podía ser otro el lugar del encuentro, el viejo Barbieri, con sus cristaleras filtrando la luz que se derrama como un charco dorado sobre las mesas de mármol, con su aire de naufragio, con su piano silencioso.
Pienso en la cita y un puñado de mariposas se rebelan en mi estómago. Las cinco es una buena hora. Se encenderá la constelación de lamparillas en algún momento cercano a la oscuridad y los dos cafés que se miran a un lado y a otro del espejo brillarán como las estrellas fermentadas del poeta.

Pediré un té con leche para empezar. A ella se le antojará lo mismo pero del revés. Más tarde, cuando el café se anegue de jazz, será el vino. Me mirará desde el espejo. Le haré preguntas que quizá no sepa contestar. Insistiré. Dejaré que dibuje con mano trémula los caminos que a partir de ahora habremos de seguir. Debe ser valiente, debe ser sincera. Si no de nada servirá la cita, el té, el trago de lava del vino al atardecer. De sus respuestas depende el resto de nuestras vidas. Ahora sí, es el momento de tomar las riendas de este caballo loco de los días.
Rodarán las horas sobre el suelo ajedrezado y en algún momento saldré del Barbieri sin volver la vista atrás. El frío de la noche me irá calando los huesos, lenta y vorazmente, mientras pienso "¿seguirá ella sentada a la mesa del café del otro lado del espejo? ¿habré perdido para siempre mi reflejo?"

(Dibujo de Elena Caicoya donde podréis encontrarme haciendo pajaritos de papel)

23 comentarios:

  1. ...fantástica descripción de los momentos de espera...Los minutos de ahora giran sobre la espiral hacia el fondo del pozo,de nuestro pozo de Alicias.Quizá el reflejo de los espejos te devuelva una realidad que ya conoces o se desdibuje la silueta de la incertidumbre que ahora te embarga. En cualquier caso las horas rodarán sobre el destello de ese espejo que te acompaña de este lado y del otro de por vida. Un beso

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  2. ¡Qué maravilla de café y qué dedos los de Caicoya! Me ha encantato el dibujo, me parece buenísimo...
    Y tu espera, Alicia, deliciosa de leer. Mariposas en el estómago por cientos y esa interrogante por desentrañar. Precioso texto, como siempre.
    Y que del otro lado del espejo se insinúen caminos que desees recorrer.
    Un abrazo reflejado en esos cristales de tu foto.

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  3. Tal como lo pintas, parece el lugar adecuado para un encuentro deseado. Que la tarde te acompañe y el tintineo de la loza sea el burbujeo de tus sonrisas.
    Besos, querida Alicia.

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  4. Te deseo las mejores respuestas.
    Deliciosamente narrado ese encuentro con uno mismo, ese que solemos dejar para otro día por si las preguntas...
    Un sincero abrazo desde el otro lado del espejo.

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  5. "de sus respuestas depende el resto de nuestros días" quizás debamos vivir varias vidas y alternar las respuestas, por ver si verdaderamente cambia la vida, ...bonito relato,
    .... valiente y sincera, buen comienzo..

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  6. Ay mi niña cuanto hace que no voy por el Barbieri...MECACHIS...esta semana voy a dedicarle un dia .
    gracias amiga...un besín

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  7. Me has dejado intrigada, pero creo adivinar a quien se le paró el corazón a las tres y cinco.
    No por eso debes dejar de acudir a esta maravilla de sitio, y buscar respuestas en el reflejo.
    ¿Sabes que me cuesta mucho mirarme en un espejo?
    ¿Cómo se re-aprende a tolerar el reflejo de uno mismo?
    Besos de cristal

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  8. que guapo "se encenderá la constelación de lamparillas", bueno, todas las palabras tejen frases preciosas, eres una gran tejedora de historias. Ojalá todos los encuentros en el Barbieri contestaran a nuestras preguntas. Un beso de verdad

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  9. Deliciosa historia, dibujo y fotografía. La espera y el encuentro en un café. Haciendo pajaritos. Ella y él. Qué delicia.

    Un abrazo

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  10. Frida, aún no he acudido a la cita (ya queda menos)... Espero que la otra, la del otro lado del espejo responda con valentía a todas las incognitas sobre el futuro."Futuro", qué palabra. Un abrazo a ambos lados

    Mafalda, el Barbieri es un café precioso, en el que la pátina del tiempo es la mejor decoración. Es un sitio auténtico como pocos, lleno de cristaleras y espejos, con una luz especial. El mejor lugar para reencontrarme.

    Virgi, qué bien suenan las burbujas de la loza... Jícaras y cucharitas, el mejor concierto para una tarde de dudas y respuestas.
    Un beso grande

    Silvia, el encuentro es tan necesario para pisar suelo firme que no podía posponerlo más. A todos nos espera una mesa vacía en un café y nuestro reflejo del otro lado.

    Ico, lo mejor sería poder ramificar la vida, sí. Como en aquellos libros juveniles donde cada decisión conducía a una aventura distinta. Ay, quizá la otra esté viviendo lo que yo no elegí..!

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  11. Momo, si te encuentras a una chica pequeña junto a los espejos del fondo, papeles sobre la mesa, té con leche, escribiendo y mirando el reflejo del café... sonríe. Un abrazo desde el café donde siempre son las 3:05.

    Mlle Miracle, el que se detuvo a las 3:05 fue el viejo reloj del Café Barbieri. Y la sensación que da el local es la de una isla que flota sobre el tiempo. Suceden cosas a ambos lados del espejo pero solo suceden ahí, en su interior. Es extraño el reflejo, a mí a veces me parece que estoy viendo otro mundo, a una persona ajena. Esta semana no puedo esquivar su mirada.

    Covi, espero que encuentre las respuestas a los sacos y sacos de preguntas que llevo preparadas para ella. Al menos espero que sea sincera...

    Mª Antonia, no hay un él. Solo estoy yo en el café. Y detrás del espejo, ella (que no es sino mi imagen invertida). Es conmigo misma que tengo esta cita. Y necesito sentarme, tomar un té y decidir por dónde quiero caminar de esa tarde en adelante, tomar el mando -si eso es posible- de mi vida. Casi nada. Un abrazo desde el café de los espejos.

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  12. Querida amiga, todas las preguntas son la savia de nuestras vidas, hacemos el camino a partir de ellas, nuestra curiosidad y el hecho de querer saber qué, cómo, dónde, cuándo, quién... nos hace crecer, madurar, aprender, vivir al fin y al cabo. De esta importante cita saldrán algunas respuestas, pero lo más apasionante es lo que vivirás con su búsqueda.

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  13. Preciosa foto de la vieja puerta del Barbieri, desde la primera vez que tomé un café en él quedé prendada, será porque lleva el alma de los viejos cafés de Buenos Aires.
    Excelente lugar, para una cita ineludible con uno mismo.
    Yo también lo habría elegido pero seguramente a la siesta que hay menos gente.
    Saludos

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  14. Espero que no hayas llegado tarde!!

    besos

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  15. Sonreiré no lo dudes...tood sea que alguien que está tomando te...piense y esa lela porqué sonrie?
    besinos

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  16. Creo que muchas veces son más importantes las preguntas que las respuestas. También creo que es precioso ir a esos viejos cafés a preguntarse, o mirar, o leer, o escribir. Incluso a hablar. También creo que esos viejos cafés deberían estar catalogados y protegidos para que no se pierdan (¿como lágrimas en la lluvia?). Yo recuerdo algunos de esos cafés que ya no existen y cuando paso por donde latían, a veces veinte o treinta años antes, me parece oír un lamento lejano. Y también creo que es importante ser valiente y responderse algunas preguntas, aunque las más importantes quizá lleven implícita la respuesta en el sólo hecho de formularse la pregunta. Y también creo que las preguntas importantes y las respuestas importantes uno las hace sin emitir el más leve sonido a través de su garganta.
    Y que me gusta el Barbieri, y el dibujo, y la fotografía, y tus palabras. Podría sonar Oscar Peterson, o Bill Evans, o... bueno, ya sería demasiado si sonara Keith Jarrett.
    Un fuerte abrazo.
    Un

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  17. Interesante un café sola o con compañía.
    Hace días tomé yo un café en una librería que desconocía, Fuentetaja. Sus paredes con sus ladrillos mozárabes (muy típico ese estilo en mi tierra turolense) y las maderas viejas me hicieron presentir un habla del lugar.
    Los espejos siempre aseguran nuestra parte más desordenada. A nosotras compete el orden.
    Buscaré ese café tan bien sugerido.

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  18. Magnífica idea la tuya, ¡citarte para ponerte las cosas cosas claras... para recuperar el control!

    Y si la conversación ha tenido el nivel de tu relato preparatorio (que lo habrá tenido).. más la copa de vino a mano.. las condiciones habrán sido las mejores para la toma de decisiones sabias :-)

    Me ha encantado la entrada.

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  19. Delikat, es cierto. La búsqueda es lo que da sentido a cualquier camino. En este caso, la chica del otro lado del espejo fue elocuente, cercana... y dibujó sobre el papel un puñado de posibilidades que ahora hay que alimentar. Un abrazo de las dos :o)

    Inés, sin saberlo seguí tu consejo y adelanté mi cita en el Barbieri a la hora de la siesta. Fui la primera visitante del día, seguida por un par de enamorados y unos jóvenes cineastas. Madrid encierra muchas ciudades y este café se divide entre dos mundos simétricos que esperan al viajero. La cita fue un éxito.

    Ariadna, fui puntual! Menos mal porque llegar tarde a una cita con una misma es lo peor de lo peor! (sonrío)

    Momo, no vi seres sonrientes esa tarde así que el destino no nos cruzó sobre las mesas del Barbieri. La segunda parte de mi cita discurrió en las alturas del Gaudeaumus, un sitio que te recomiendo... sobre todo su delicioso roibos con chocolate y menta.mmm

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  20. Rh, sí que lugares como el Barbieri deberían estar protegidos. Las ciudades cuentan su historia no solo a través de sus monumentos sino también de sus cafés, bodegas, covachas...En este caso el café me recibió con jazz, con tintineo de loza, con té humeante... Surgieron grandes preguntas y algunas respuestas que me sorprendieron. Gracias por asomarte a la puerta y dejar estas palabras. Me encanta leerte. Siempre.

    Tinta, conozco Fuentetaja, café y libros, buena mezcla. El Barbieri está lleno de historia y lo más importante, siempre puedes cruzar la frontera de sus espejos y tomar un café del revés. Besos y cardamomo

    Victor, la cita fue muy provechosa. Me sorprendí a mí misma con un montón de respuestas. Creo que no será la última vez que tome un té con la chica del otro lado del espejo... Un abrazo inmenso con brindis

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  21. Cuando el encuentro es deseado y además se elige un espacio apropiado, el diálogo en silencio del tú a tú es un reto estimulante. Siempre permanece algo de nosotros en los espejos de los cafés que amamos. Son buenos interlocutores y los que mejor guardan los secretos. Por eso volvemos a ellos. Imprescindibles estos encuentros.
    Alicia, somos una constante búsqueda, señal de que caminamos atentos, de que no nos estancamos.
    Un abrazo.

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  22. Espero que la música del viejo piano mudo te acompañase.
    Una cita muy valiente Alicia, valiente y espero que fructífera.

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  23. Shandy, es la búsqueda lo que me mantiene viva pero a veces el camino se torna laberinto... Hay que retomar el hilo de plata para salir aunque sea a lomos del Minotauro... Un abrazo grande

    Mónica, no sé si tengo alguna célulilla de valiente pero al menos intenté mirar a los ojos de la chica del otro lado del espejo. Y entonces ella habló... y habló... Un beso reflejado

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